Si tu coche se queda sin agua, habrá un grave problema de sobrecalentamiento que dañará partes vitales del motor de tu automóvil.

 Por ello, lo que tienes que hacer cuando te quedes sin líquido es detener el vehículo lo antes posible.

Si tu automóvil cuenta con un sistema electrónico avanzado, estás de suerte, porque será el propio coche el que se parará cuando note que la temperatura del motor es muy elevada debido a la falta de agua.

Así, este tipo de vehículos cuentan con sensores que detectan que el motor se está sobrecalentando y provocan la parada.

Notarás que el coche poco a poco pierde fuerza y que el acelerador no responde, hasta que el automóvil se detiene por completo.

Si dispones de una botella de agua puedes utilizarla para rellenar el radiador en el caso de que el coche se haya quedado sin agua y no hayas detectado que llegó a salir humo del motor a causa del sobrecalentamiento.

Si consideras que ya se ha producido alguna avería, es preferible que no muevas el coche y que una grúa lo acerque hasta el taller más cercano.

La operación de llenar de agua el radiador del coche es bastante sencilla, aunque deberás esperar a que el motor se enfríe para evitar quemaduras y, también, a que el agua se evapore debido a las altas temperaturas.

Deja el capó abierto para que el compartimento se enfríe cuanto antes.

El depósito que conecta al radiador, donde debes introducir el agua, suele ser de color blanco transparente y estar conectado a través de una manguera al radiador.

Primero desenrosca la tapa sin sacarla del todo para que salga la presión y luego retírala. Añade el agua, enrosca el tapón y cierra el capó.

Cuando llegues a tu destino, lleva el coche a un taller para revisar que no haya sufrido daños debido al sobrecalentamiento al quedarse el coche sin agua y para que te agreguen líquido anticongelante al depósito.